Pastoral_Grace

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

No alcanzan palabras para describir lo complicado que es el mundo moderno. En ocasiones, la persona residente en una bulliciosa metrópoli se siente más solitaria, incluso, más que aquellos que habitan en algún lugar recóndito y desértico. Lo que sucede es que todos estamos tan ocupados con nuestras tareas diarias, que a veces no nos damos cuenta de las personas que están a nuestro alrededor.

El famoso actor Keanu Reeves hizo un pequeño llamamiento a toda la humanidad. Son las palabras de un hombre que pasó por más de una tragedia en su vida, y las supo enfrentar, por lo que merece ser escuchado y, tal vez, hasta puede inspirar a alguien a nuevos logros.

«¿Ustedes ven esas personas detrás de mí? Todos ellos corren a su trabajo, sin prestar atención a nada a su alrededor. Sucede que la rutina diaria nos absorbe de tal manera, que ya no nos detenemos a nada, mucho menos con el fin de disfrutar de la belleza de la vida. Nos estamos volviendo verdaderos zombis.

“Levanten sus ojos y quiten los auriculares! Traten de saludar a los transeúntes o abrazar a alguien, quien lo necesite. Brinden su ayuda a alguien. Vivan cada día, cual si fuera el último día de sus vidas…
Pocos saben, que hace unos años yo sufría de depresión. Al respecto, no le decía nada a nadie sobre este problema. Tuve que hacer un gran esfuerzo para superarlo y revertirlo. Simplemente, me di cuenta de que yo mismo me ponía barreras en el camino de mi felicidad.

Cada día que vives, no tiene precio. Ya llegó la hora de asumir conscientemente este hecho. Tal vez, no habrá mañana, así que ¡comienza a vivir hoy! Pronto habrá días festivos… Difundan este mensaje para que, por lo menos en estos días, ¡en el mundo halla un poco más de amor!”

Al respecto, Jesús tiene mucho que enseñarnos y nos dice en San Mateo Capítulo 6:

“¿Quién de ustedes, por mucho que se preocupe, puede añadir una sola hora al curso de su vida? ¿Y por qué se preocupan por la ropa? Observen cómo crecen los lirios del campo. No trabajan ni hilan; sin embargo, les digo que ni siquiera Salomón, con todo su esplendor, se vestía como uno de ellos. Si así viste Dios a la hierba que hoy está en el campo y mañana es arrojada al horno, ¿no hará mucho más por ustedes, gente de poca fe? Más bien, busquen primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas les serán añadidas. Por lo tanto, no se angustien por el mañana, el cual tendrá sus propios afanes. Cada día tiene ya sus problemas.”

Oración:
“Señor, que no pierda la capacidad de asombro ante las cosas que vivo a diario. Que hoy me detenga para contemplar la vida y celebrar tus beneficios. Enséñame a confiar en Ti y a buscarte siempre, porque en Ti está el reposo y la calma que necesita mi alma. Amén”.